En los años entre 1950 y 1955, William M. Gaines y sus colaboradores dejaron a los aficionados un legado de maravillosas historias de terror, crimen, ciencia-ficción y bélicas. Hablemos sobre ellas.

domingo, junio 18, 2006

Bienvenido, incauto lector...



En 1947, Bill Gaines, que acaba de llegar de luchar de la II Guerra Mundial, hereda la editorial de su difunto padre, con unas perdidas de 100.000 $, dando al traste con su sueño de ser profesor de química.


La editorial E.C. (Educational Comics) publica en comic book, el formato que Gaines Sr. había inventado años atrás, denostado en aquella época (los tebeos “serios” eran los publicados en la prensa: Flash Gordon, Prince Valiant, Terry and the Pirates…) por ser considerado “para niños”. En su catalogo podíamos encontrar la variedad más ecléctica: historias de la Biblia, biografías de personajes ilustres, historias de amor, western, superhéroes protagonizados por chicas…


Hacia 1949, Gaines se asocia con Al Feldstein y Harvey Kurtzman, y comienza un giro editorial hacia los géneros más conocidos del terror, el suspense, la ciencia ficción (la niña de los ojos de Gaines) y el género bélico, creando una pagina de oro de la historia del comic como E.C. (Entertaining comics).


En 1954, la publicación de “Seduction of the Innocent” y la creación del fatídico código de autorregulación de la industria (el ya casi extinto “Comics Code”) provocan la quiebra del “estilo E.C.” y paraliza el desarrollo de la historieta en América durante 15 años.


Ahora, muchos años después, el nombre de Gaines se asocia a una reunión de los mayores talentos del comic de la época, que capitanearon el barco de la industria durante pocos años y lograron cambiar para siempre su rumbo.


Ahora, acompáñenme, si quieren, a conocer un poco mejor aquella pequeña editorial de comics que armó tanto ruido que aún sigue sonando su eco.