En los años entre 1950 y 1955, William M. Gaines y sus colaboradores dejaron a los aficionados un legado de maravillosas historias de terror, crimen, ciencia-ficción y bélicas. Hablemos sobre ellas.

miércoles, junio 28, 2006

Two Fisted Tales / Frontline Combat: Historias de guerra antibélicas

Las colecciones bélicas de E.C. eran un caso aparte, en gran medida por la aportación de Kurtzman tanto como guionista de todas las historias que salían en estas revistas, como en su faceta de editor de las mismas.

En el principio, no todo era guerra: en “Two Fisted Tales” también aparecían relatos de aventuras en lugares exóticos, en la línea de “Terry y los Piratas” de Milton Cannif; pero paulatinamente se fueron introduciendo las historias bélicas, en gran parte porque el público mostraba interés por ellas a raíz de la guerra de Corea, en la que los EE.UU. se encontraban metidos por aquella época. Debido al moderado éxito de la primera, a Kurtzman le dieron otra colección, “Frontline Combat”, en la misma línea que la anterior.

Kurtzman, ademas de los guiones, realizaba bocetos de todas las historias que se publicaban, y a los dibujantes no se les permitia desviarse demasiado de esas directrices. Los comics de guerra eran los comics de Kurtzman. Los artistas que ocuparon más páginas de estas revistas fueron los habituales de la casa: Kurtzman, Davis, Severin, Wood… pero también contaban con dibujantes estrella estrellas, como el recientemente desaparecido Alex Thot o Joe Kubert.

Las historias que contaban estas revistas no eran como las de las otros comics, como ”Sargento Rock” o “Nick Furia”. Eran historias reales, con una documentación detallada, tanto en hechos como en los detalles del dibujo, y sobre todo, eran relatos humanos. Aquí no había supersoldados o inventos extraños que salvaran al apurado protagonista: el soldado, si llegaba vivo al final del relato, era enteramente por el triunfo de su voluntad frente a la adversidad.

En general, los guiones se desarrollaban en Corea, pero tenían cabida relatos de la I y II Guerra Mundial, de las diferentes guerras de Estados Unidos (la intención primera de Kurtzman era publicar una historia completa de la Guerra Civil en siete números especiales, de los que finalmente solo aparecieron tres), de las guerras coloniales, de los conquistadores españoles o del antiguo imperio romano. En próximas entradas, analizaremos algunas de las mejores.

Curiosamente, estas cabeceras no fueron cerradas a causa del famoso comité de investigación, sino que, al terminar la guerra de Corea en el 1953, los lectores fueron perdiendo interés y, tras un intento de reconversión a revista de aventuras (Oeste, etc…), acabaron muriendo de “forma natural”. En 1992 tuvieron una breve resurrección de mano de Dark Horse, de dos números de duración.