En los años entre 1950 y 1955, William M. Gaines y sus colaboradores dejaron a los aficionados un legado de maravillosas historias de terror, crimen, ciencia-ficción y bélicas. Hablemos sobre ellas.

miércoles, septiembre 20, 2006

Bernie Krigstein y Master Race: la historia tras la historieta

"(…) si me tuviera que quedar con un autor (de E.C.), ése sería Bernard Krigstein. Un genio que hubiera revolucionado el lenguaje de los tebeos si no se hubiera retirado precipitadamente (…) Quizás el mejor ejemplo sea la increíble Master Race, posiblemente, una de las mejores historietas cortas de la historia. En ella, Krigstein resume el horror del holocausto en ocho páginas, pero también expresa el terrible y atenazador peso de la culpa, con una fuerza contundente y brutal.”

Álvaro Pons, en La Carcel de Papel.

Para muchos, Master Race es un hito del comic, una obra maestra dentro del campo, y la mejor creación de su autor, Bernie Krigstein. Ha sido analizada y estudiada por profesionales de dentro y fuera de la historieta por sus valores artísticos. Lo que no es tan conocido es que sus páginas se pasaron meses cogiendo polvo en los archivos de E.C. antes de poder ver la luz. Conozcamos un poco mejor Master Race.

Todo comienza como un guión de Al Feldstein para el comic “Crime Suspenstories” #26 (Diciembre 1954 – Enero 1955). Redacta el guión para una historia de 6 páginas y se lo pasa a Krigstein para que lo dibuje. Pero cuando este lee el guión, llama inmediatamente a Gaines y le pide que le deje convertirla en una historia de doce páginas. “Era la historia más explosiva que he leído para un tebeo. Tenía suficiente carga emocional e intelectual para poder llevar a los comics a la categoría de arte”, declaró Krigstein en una entrevista posterior. Pero Gaines y Feldstein no ceden. Doce páginas es imposible, habría que remaquetar el comic entero y una nueva rotulación, y en esos momentos, con el Dr. Wertham pisandoles de cerca, no hay dinero. Consigue finalmente que le permitan llevarla hasta ocho páginas, cuchilla en mano y recortando los textos antiguos para remontarlos en las nuevas páginas. “La historia lo merecía, aunque ese no fuera mi trabajo”, reconoció. Krigstein llega a su casa encantado, coge a su mujer, le pone su gabardina y su sombrero, y la lleva a la estación de Metro de Queens Boulevard para usarla de modelo.

Feldstein no podía dejar de pensar que estaba cometiendo un error. Krigstein tardó un mes en terminar Master Race, teniendo que recurrir al veloz Jack Kamen para llenar el hueco en “Crime Suspenstories”. Cuando Krigstein presenta las paginas en la editorial, las dudas quedan despejadas. Es el mejor trabajo que se ha visto nunca en la editorial. Pero tenía ocho páginas, y los huecos en las colecciones para historias de esa extensión eran pocos y estaban cubiertos. “Master Race”, una obra maestra del comic, tendría que esperar hasta la “New Direction”, concretamente en “Impact!” #1 (Marzo - Abril 55) para ver la luz. Hasta entonces, ni los comics ni las películas se había atrevido a mostrar el horror nazi de los campos de exterminio (no de concentración) o los “experimentos” médicos.

Krigstein dijo a posteriori que “si me hubieran dejado hacer Master Race a mi aire, podía haber hecho algo completamente diferente y nuevo con el género. Todos estos años he llevado la frustración, el sentimiento de que algo tremendo habría salido de aquella historia.” Al Feldstein reconoció que “Krigstein había mejorado la historia original. Estaba llegando al limite del formato.”

Master Race se puede leer, y se recomienda hacerlo, aquí. Y para más información, recomiendo también el análisis “An Examination of Master Race” (realizado por John Benson, David Kasakove y Art Spiegelman) y la entrevista posterior, aparecidos en “Squa Tront” #6, y que se puede leer aquí (gracias a Tio Berni por el enlace).

8 Comments:

Anonymous Tones said...

Acabo de descubrir tu blog, y estoy entusiasmado. Empezaré a revisar tus archivos y a comentarte locamente. Enhorabuena: es el blog que a mí me hubiera gustado hacer.

5:07 p. m.  
Anonymous el tio berni said...

La verdad es que uno nunca sabe si Krigstein habría sido incluso mejor de tener tantas páginas como hubiera querido, o si precisamente el verse obligado a constreñirse a un espacio determinado es lo que le llevaba a encontrar las soluciones narrativas que le han hecho grande.
Nos quedamos con la duda, pero Master Race ahí queda, para la posteridad.

5:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Gracias por el blog, y sobre todo por este post. "Master Race" es una de mis historietas favoritas de todos los tiempos.

5:28 p. m.  
Blogger Luis Torres said...

Tones:
Muchas gracias por los halagos, que no se merecen. El blog lo hago con muchas ganas y cariño, gracias por interesarte.

Berni:
Las obras maestras son como son. Yo también opino que, a posteriori, que Krigstein diga que la historia podía haber sido maravillosa y tal y pascual, pues eso mismo: posiblemente sea una obra maestra por esos factores específicos que se dieron en su desarrollo, y que, de otra forma, a ver que hubiera salido. Nunca lo sabremos.

Usuario anonimo:
Muchas gracias por los halagos. Y no dudes de leer "An examination of Master Race", que, aunque farragoso, te abre los ojos a muchos detalles que la hacen aun más grande.

5:40 p. m.  
Blogger Yorkshire said...

Desconocía totalmente esta historia... ¿Aparece en el tomo de "Impacto" de la colección EC de Planeta? Si es así me la hago inmediatamente.
Con respecto de qué hubiese sido la historia con más páginas: pues todo esto me recuerda a la película de El Sur de Víctor Erice. En principio iba a ser una peli de tres horas y al final se quedó en la mitad por la productora. ¿Hubiese sido mejor la peli de tres horas? Pues supongo que sí, porque en ese momento Víctor Erice estaba tocado por los ángeles (siempre lo ha estado) y hubiese hecho unas tres horas inmensas.
Pues con Bernie Krigstein y Master Race, hubiesen pasado igual: como se dice, ese momento era el suyo, el único.
Luis, pedazo de artículo.

10:29 p. m.  
Anonymous el tio berni said...

Yorkshire: según la publicidad de Planeta (y la propia portada del cómic), Master Race aparece en el tomo de Impacto. Aunque si alguien lo tiene en sus manos, podría confirmarlo.

9:36 a. m.  
Anonymous Alfred said...

Vaya, Feldstein de por medio... ¿también en la génesis de esta historieta, considerada por muchos la mejor de cuantas publicó la mítica editorial? ¿No habíamos quedado en que era un mindundi sin relación alguna con el éxito de la E.C.?

Ya un poco más en serio, espero que el hecho de enlazarnos la versión original de "An examination of Master Race" no signifique que ha renunciado usted a su proyecto de traducirlo. Como guardián de esta cripta tiene usted el deber, que lo sepa, de continuar en su empeño, que muchos se lo íbamos a agradecer, créame.

Eso sí, a su ritmo y tal, que tampoco hay prisa.

Un saludo.

12:18 p. m.  
Blogger Luis Torres said...

Me copio a mi mismo del "Con C de Arte":

"Master Race" ha visto dos ediciones en España: la primera, en color, en el #12 de la "Historia de los Comics" de Toutain, que me imagino que es, a todas luces, irrastreable hoy en dia. Si no, en el "BGC E.C. presenta IMPACTO", tambien la tienes, aunque en pequeño y B/N.

En ingles, ha sido reeditada ad infinitum, pero la mejor versión la encuentras en el "B. Krigstein vol. 1" de Fantagraphics, recoloreada por Marie Severin, a quien por cierto Krigstein consideraba su mejor colorista.

4:48 p. m.  

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