En los años entre 1950 y 1955, William M. Gaines y sus colaboradores dejaron a los aficionados un legado de maravillosas historias de terror, crimen, ciencia-ficción y bélicas. Hablemos sobre ellas.

lunes, octubre 16, 2006

…so shall ye reap!

(Shock Suspenstories 10 / Agosto – Septiembre 1953)
(Guión: Bill Gaines – Al Feldstein / Dibujo: Wally Wood)

Sin lugar a dudas, una de las historias más crudas de la E.C. es está que ahora comentamos. No es de extrañar que apareciese en la cabecera de “Shock Suspenstories”, quizás la que recogió los más impactantes relatos (y con mucho, mi colección preferida de E.C., si me preguntan, sobre todo las deliciosas portadas de Woody.)

La narrativa es muy cuadriculada: está dividida en dos, dos versiones de una misma historia: al lado izquierdo de la página corresponde la versión de los padres, la típica familia del sueño americano de los años 50, mientras que a la derecha tenemos la versión del hijo, en oscuridad. Mientras la narración va avanzando, vamos viendo los puntos de vista de cada uno de los protagonistas, con sus diferencias, al principio sin poder posicionarnos por uno u otro, pero mientras avanza la historia, se va aclarando el cuadro.

Se aclara, ciertamente, pero no como todos esperamos: moviéndose entre los sentimientos encontrados de los padres y el hijo, sin llegar a dejar claro quien es “bueno” y “malo”, si el hijo, un ladrón adicto a las drogas cayó en la espiral de decadencia solo o empujado por sus padres, cínicos hipócritas a quien solo les importan las apariencias; acercándose a un final definitivo y totalmente impactante en el que, como la marca de la casa indica, nada es lo que parece.

Entre toda la denuncia social (hay para todos los gustos en esta historia: racismo, drogas…), Feldstein, en su faceta de visionario, aprovecha para poner en jaque los tebeos, anticipándose a los sucesos venideros.

El trabajo de Wood a los lápices, como siempre impecable. Destacar su habilidad para tratar las luces y las sombras, sobre todo en las viñetas finales.

Un relato poniendo en el microscopio la doble moral de la familia amercana, y una muestra de la razón por la que estos tebeos fueron demonizados en su día. Una historia que debe ser leída por cualquier buen aficionado, lo que tiene fácil solución pasando por aquí.