Donde lo dejamos ayer, Gaines había cambiado todos los títulos de su difunto padre por los más exitosos de terror y ciencia ficción, a las que se sumaron posteriormente las líneas de suspense, bélicos y aventuras, y humor. No nos detendremos mucho en esta parte, ya que el grueso del blog es, prácticamente, el hablar de esta parte de la historia de la editorial, y en posteriores entradas ya nos detendremos en profundidad. Nos limitamos a un breve índice de colecciones:

Las colecciones de terror, las más conocidas, son tres: ”Tales from the Crypt”, que comienza su andadura como “The Crypt of Terror”, para tres números después cambiar al título definitivo. Duró 28 números, presentada por el Guardián de la Cripta; ”The Vault of Horror”, 28 números presentados por el Guardián de la Cámara de los Horrores; ”The Haunt of Fear”, territorio de la Vieja Bruja, empieza en el número 15 de “Gunfigther”, pero tras el número 17 pasa a ser renumerada, como el número 4, hasta el último número, el 28. Por tanto, existen dos números 15, 16 y 17, pero no existen números 1, 2 o 3.

A raíz del éxito de las series de terror, se plantean las colecciones de suspense y crimen, conocidas por ser las primeras en las que el crimen no solo puede quedar impune, sino que el culpable puede salirse con la suya sin pagar de ninguna forma. Son ”Crime Suspenstories”, veintisiete números, con la presencia de la Vieja Bruja durante los números 3 y 16, ya que en principio iba a continuar la numeración de “The Vault of Horror”; y ”Shock Suspenstories”, diecisiete números a raíz del moderado éxito de la anterior.



Las series de guerra, como ya se ha comentado en una entrada anterior, eran una familia aparte, como las de humor. Fueron tres: ”Two Fisted Tales” continuó la numeración dejada por “The Vault of Horror” tras su renumeración; y también ”Frontline Combat”, como apoyo a la anterior y como concesión a la buena labor de Kurtzman. Y, aunque en muchos textos se pone entre las series “New Direction” (de la que hablaremos mañana) “Piracy” era una serie libre del Comics Code, aunque en sus tres últimos números apareciese con el sello del Code.



La línea de fantasía, de la que también hemos hablado, se componía de: ”Weird Science”, heredera de la numeración de “Saddle Romance”, se renumera a partir del número 5, existiendo dobles 12, 13, 14 y 15; y “Weird Fantasy”, también renumerada en su sexto número, duplicó 13, 14, 15, 16, y 17. Cuando las dos series alcanzan el número 22, se fusionan en “Weird Science-Fantasy”, numerada a partir del 23.


Dejamos para el final las colecciones de humor: “MAD”, editada por Harvey Kurtzman, y “Panic!”, una copia de la anterior, editada por Feldstein.
El conjunto de dibujantes que trabajaban para E.C. terminó por convertirse en el referente del comic y la ilustración de aquella época: Jack Davis, Johnny Craig, Jack Kamen, Graham Ingels, Al Williamson… Bill Gaines, a quien una vez su padre dijo que nunca llegaría a nada, consiguió lo que él no pudo: hacer de aquella pequeña editorial un éxito de ventas.